Airport Control Simulator

Hola amigos , aquí os dejo un pequeño juego es un simulador para los amantes del control aéreo. Se llama Airport Control Simulator , aunque es muy simple su jugabilidad, según el nivel y la cantidad de aviones la cosa se pone interesante

Hoja de ruta 
Al igual que en cualquier título de control de tráfico de un aeropuerto, la meta es conseguir que todo el tráfico aéreo tome tierra a salvo, y aquí es donde empieza la experiencia menos positiva del juego. Aterrizar será la única de nuestras preocupaciones, pues en ningún momento habrá que dirigir tareas de despegue. Para ello, dispondremos de 16 aeropuertos repartidos por, principalmente, Europa, y también en Norte América, Asia y el Índico. Dispondremos de una vista aérea desde la que veremos todo el complejo aeroportuario y al que irán llegando una cantidad de aviones proporcional al avance del juego. Para hacerlos aterrizar, habrá que orientarlos hacia una pista libre, reducir su velocidad y su altura hasta un margen permitido por la pista y teniendo en cuenta el viento, y el juego hará el resto. Todo ello evitando que las aeronaves colisionen en el aire por aproximarse demasiado entre ellas o que se queden sin combustible, lo que nos supondrá un despido inmediato. Si por el contrario todo queda en un susto y los aviones no llegan a colisionar, o los hacemos sobrevolar una pista, se nos añadirán puntos de error. Al alcanzar 1000, se nos cesará de nuestras funciones. Si terminamos un nivel sin errores, se nos premiará con una estrella que servirá para desbloquear aeropuertos fuera de Europa.

Y ahí acaba todo, pues la mecánica se repite una y otra vez a lo largo de poco más de docena y media de aeródromos. La única distinción entre ellos es el número y orientación de pistas y la cantidad de aviones que habrá que hacer aterrizar. No existe diferencia alguna entre vuelos y todos los aviones durarán lo que el combustible les permita. Y ya no hay nada más, no hay problemas por lluvia o nieve, no hay aviones especiales como el Air Force One que aparecía en Air Traffic Controller, y por no haber, no hay torre de control. Y este es el punto más grave del juego, puesto que la coordinación entre aviones es nula y todo depende del rumbo que indiquemos con el ratón y de la altura que señalemos en una barra al lado de cada aparato. Ni siquiera algo tan básico como la comunicación entre pilotos y torres, cuya implementación ya se hacía en juegos de hace dos décadas, está presente aquí, permitiendo vuelo libre y elección de pista arbitraria según nos convenga.

Al terminar un escenario con éxito se nos dirá que “eres el mejor” y que nos han ascendido para trabajar en un aeropuerto más concurrido, sin importar que ya hubiéramos completado sin errores el aeropuerto en juego. Si por el contrario perdemos el escenario al alcanzar el límite de errores o porque algún avión se haya quedado sin combustible, el juego nos dirá que se nos ha abierto un expediente y hemos sido despedidos, y no habrá más castigo que éste, pues se nos permitirá reintentar el nivel cuantas veces sea necesario.

No cabe duda de que tenemos ante nosotros un título que dista mucho de la estrategia que plantean otros similares con la misma idea, pero con estas taras sí se puede afirmar que la parte de “control aeroportuario” es, como poco, confusa.

Control de cabina 
Airport Control Simulator es un juego muy sencillo de usar y con el que se puede interactuar exclusivamente con el ratón. Con él, primero seleccionaremos un avión, después modificaremos la dirección y longitud de su vector de rumbo y velocidad para que la nave gire poco a poco hacia su nueva orientación, y luego desplazaremos un puntero que corresponde a la altura, teniendo en cuenta que un avión que vuele más alto consumirá menos combustible que si volara bajo. Una vez que el aparato reúna la orientación, velocidad límite y altura máxima en una pista, el juego lo hará aterrizar automáticamente. En caso de que necesitemos que el tiempo corra más rápido para completar este proceso podremos acelerarlo, aunque en ninguna parte del manual ni del juego se menciona que también se puede controlar el tiempo por teclado.

El único cambio que se produce entre dificultades es la altitud y velocidad máxima que se permite para tomar pista, lo cual tras un par de horas de juego tampoco será un impedimento para completar el juego sin excesiva dificultad. Ni siquiera se notará un cambio en el manejo de los aviones, que será tan fluido en el nivel más fácil como en el “imposible”.

Vídeo a bordo 
Este juego también peca de ser demasiado estático en cuanto a gráficos. La selección de nivel se realiza sobre un mapa con una foto de satélite y miniaturas de las ciudades donde se ubican los aeropuertos. Dentro de los escenarios propiamente dichos, los complejos aeroportuarios y su entorno se muestran como imágenes fijas a vista de pájaro (ortofotos) que no muestran actividad alguna, ni de aviones ni de cualquier otro tipo. Únicamente unas flechas parpadeantes que muestran la zona de aterrizaje sobre las pistas dan algo de vida al mundo.

Los aviones tampoco son excepción. Apenas manifiestan animación alguna, limitándose a mostrar luces de posición parpadeantes, y ni siquiera expulsan volutas de humo por las turbinas. No hay libreas que distingan las aerolíneas de cada compañía, por lo que las aeronaves muestran todas un inmaculado blanco que
empobrece aún más la experiencia con el juego.


Del resto del juego diremos que al menos se muestran nubes dinámicas que serán más densas en los niveles superiores y dificultan la localización de los aviones, pero aparte de este obstáculo visual las nubes no generan precipitaciones ni sombras en la superficie.

Hilo musical 
Si los anteriores apartados podían calificarse como escuetos, el sonido no lo es menos. Al prescindir por completo de torre de control y no hacerse necesario el uso de locuciones entre aviones y aeropuerto, el aspecto sonoro queda limitado a un par de temas musicales ambientales durante el juego y un tema que genera un poco más de tensión en situaciones comprometidas. Los efectos sonoros también quedan relegados a un reducido conjunto de señales acústicas de interacción en los menús, un sonido de despegue cuando aparece algún nuevo avión por un borde, y otro de aterrizaje cuando el aparato toma tierra. Por desgracia es todo lo que podemos decir de un título que indudablemente podía haber explotado mucho más este punto.

Informe final

Un título que pudo haber dado más de sí en todos los aspectos se queda en un juego que consume su ciclo vital en tres horas como mucho. Si bien el título podía dar lugar a pensar que realmente seríamos encargados de una torre de control simultaneando comunicaciones entre aviones, nos llevamos una tremenda decepción al comprobar que este título apenas pasa de ser un juego de los que se ven por decenas en portales de juegos orientados a navegador. Buen intento para un equipo de cinco personas, pero escaso a ojos de un jugador que busca algo más de emoción a cambio de su dinero.

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